Bueno coleguis!! Me sumo a la tendencia de contar batallitas, un vicio propio a los ancianos o abuelos. Creo que nos estamos haciendo viejos. Bueno al tajo. Mi batallita se ubica en Mataelpino, año 1989. Un grupo de monitores francamente joven y digamos que con una carrera no muy dilatada en estos "lares". Allí estaba Pedro (pedrito para todos), un personaje divertido como el sólo. Digamos que era una Loyi pero en tio. Ese Pedro que sufría en silencio las bromas nocturnas de sus otros compañeros en la "Leonera", sobre todo de uno (Jesús Alonso) y que harto de sus "putaditas" espero pacientemente una noche sin dormir; nos dedicó un pitido con un silbato que no sonaba esperando asustarnos y lo que consiguió fue que nos troncharamos de risa y una frase para la historia: "No puede ser, no puede ser..." Ese año esperábamos que fuera nuestro último año en Mataelpino y en la Ciudad de los Muchachos, ya que llegaron los temibles Salesianos. Pues bien este gupo de monitores en especial los chicos (Pedro, Julián Pardo, Jesús y yo) decidimos "decorar" nuestro cuarto: la "Leonera". Ya sabeis que los novatos deben llevar golosinas a los veteranos y ese año las chucherias fueron 2 Kilos de moras que esparcidas por el suelo y que al llegar la noche nos las comíamos y debíamos averiguar si era roja o negra, con su consiguiente apuesta. Se trataba de comerse la primera mora que (a oscuras) se pillara y despues de degustarla escupir al techo. Al día siguiente y con la luz del día, resolver el misterio. Así estuvimos durante quince días. Ya podeis imaginaros la decoración del techo que dejamos. Hay muchas más historias, pero como buena collección que se precie, las iré contando por capítulos.
P.D. Para Pabli: No pienso desvelar mi nombre, pero voy a dar una pista sobre todo para los "antiguos" y se que todos sabreís quien soy.
AUDY
P.D. Para Pabli: No pienso desvelar mi nombre, pero voy a dar una pista sobre todo para los "antiguos" y se que todos sabreís quien soy.
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